Mar 12, 2016 - 0 Comments - Grands Vins -

Château Cheval Blanc

Zona: Saint-Émilion
Calificación: 1º Grand Cru Classé A
Denominación: Saint-Émilion
Propietario: S.C. du Château Cheval Blanc Fourcaud-Laussac
Administrador:
Producción: 12.000 cajas de 12 u.
Cepas: Cabernet Franc 60 % Merlot 33 % Malbec 5% Cabernet Sauvignon 1%
Edad media del viñedo: 40 años
Viña: 37 ha
Suelo: Gravas, arena, arcilla
Vinificación: Tradicional
Tipo de Barrica: roble merrain (todas nuevas cada año)
Tiempo en barrica: 20 a 26 meses
Temperatura de fermentación: +30 ºC
Conservación: 14-16ºC
Periodo de maduración: 5 a 20 años
Conservación: 30 años
Temperatura de servicio: 18-20ºC

cheval blanc

 

Las 37 hectáreas de viñedo de Cheval Blanc, se extienden hasta los límites de Pomerol. De forma poco usual en la zona la variedad mayoritaria es el Cabernet Franc con un 57%, seguida de Merlot, 41%, y Cabernet Sauvignon y Malbec, con un 1% cada uno. La edad media del viñedo supera los 4o años, aunque hay cepas de más de 70. Los rendimientos nunca superan los 4o hectolitros por hectárea.
La bodega es un palacete del siglo XIX, rematado por una torre poliédrica y protegido por un pequeño bosque de abetos, pinos y cipreses.
Una carta de Belleyme escrita en 1764 demuestra que en esa época la finca tenía una importante superficie de viñedos. Hasta 1832 perteneció al antiguo feudo de Figeac, pero ese año Ducasse compra las 16 hectáreas de viñedo iniciales a Félicité de Carles-Trajet, que tenía la propiedad casi abandonada. En 1850, su hija Henriette Ducasse contrajo matrimonio con el heredero de los Fourcaud-Laussac y aporta las viñas como dote. Ellos, en 1871, aumentan el viñedo hasta las 37 hectáreas actuales. A su muerte, en 1893, queda como único propietario su hijo Albert Fourcaud-Laussac.
La finca ha estado siempre en manos de esa familia, hasta hace muy poco, cuando los 42 herederos decidieron venderla a Bernard Arnault propietario del grupo LVMH, y a Albert Frére, industrial belga, por una cifra récord en Burdeos, que ponía el precio de la hectárea en 3,8 millones de euros.

Las numerosas gravas del viñedo marcan el carácter del vino. Hay tres tipos de suelo: arenoso sobre subsuelo de arcilloso, gravas también sobre subsuelo arcilloso y gravas profundas. El subsuelo tiene un alto contenido en arcilla, que facilita una excelente regulación hídrica.
La fermentación de cada parcela se realiza en depósitos de cemento de 50 a 100 hectolitros y la maceración dura de tres semanas a un mes, según las características de la añada. El prensado se hace mediante una prensa hidráulica vertical. La fermentación maloláctica se hace en los depósitos de cemento.
El ensamblaje se realiza en el mes de febrero siguiente a la vendimia. La crianza se realiza en barricas totalmente nuevas, procedentes de 4 tonelerías diferentes, y dura unos 18 meses. Elegante, rico y profundo, es a la vez concentrado y fino.

LES VINS DE BORDEAUX, 1995 p.827, R.Parker

El Cheval Blanc es sin lugar a dudas uno de los grandes vinos de Burdeos. Durante la mayor parte de este siglo, nadie ha podido quitarle el primer lugar en la jerarquía de Saint-Émilion y está considerado como el mejor vino posible de la denominación. Antes de que Château Ausone empezara a mejorar, hacia mitad de los años 70, Cheval Blanc estaba solo como portaestandarte. Es un vino de una personalidad remarcable. La propiedad se encuentra en el límite de Pomerol, la que comúnmente se llama las gravas de Saint-Émilion, un simple foso separa el viñedo del de “La Conseillante”, no hace falta mucho para que se acuse a Cheval Blanc de producir un vino más parecido a Pomerol que a Saint-Émilion.

Se encuentra entre los ocho grandes de Burdeos, y es probablemente el que ofrece la fase de madurez más prolongada; habitualmente es ya delicioso cuando se embotella, pero tiene también la capacidad de envejecer largamente (en los buenos años) y ninguno de los primeros Crus de Médoc puede igualarlo en este punto. Solo Haut Brion se le acerca en este campo de la precocidad y longevidad, cuando todo va bien, es lo suficientemente complejo, armonioso e intenso para envejecer de 20 a 30 años. Para mi Cheval Blanc es Cheval Blanc y no se parece ni a un Pomerol ni a ninguno de Saint-Emilión.

Hay que decir que las cepas, con un 60% de Cabernet Franc, 33% de Merlot y una pequeña parcela de Malbec 5% y 1% de Cabernet Sauvignon, es muy inhabitual. Ningún otro Château de importancia alcanza este porcentaje de Cabernet Franc. Por tanto, curiosamente, esta cepa alcanza su mejor nivel en estos suelos gravosos, de arena y arcilla, sobre una base rocosa rica en oxido de hierro, que produce un vino extremadamente rico, complejo, intenso y opulento.

Por otra parte, Cheval Blanc presenta también la originalidad de estar en las manos de la misma familia, los Fourcaud-Laussac, desde 1852. Hasta 1989, el propietario heredero de esta línea y que ha vivido en el Château, era Jacques Hébrard, este hombre de figura imponente se fijó como objetivo llevar todavía más alta la reputación del Cheval Blanc.

El color rubí intenso, se descubre cuando el año es favorable. Una opulenta riqueza, un carácter afrutado, cerrado, voluptuoso, saboroso, y curiosamente es fácil de beber cuando es joven. Su bouquet es particular; en su mejor nivel, Cheval Blanc es más perfumado que Margaux; desarrolla los sabores de mineral y de menta, también de especias exóticas, de tabaco y de frutos negros, a la vez muy maduros y muy intensos. El degustador se confunde a menudo y a veces abusa de ésta magnifica exhibición de sabores precoces, cometiendo el error de predecir que el vino envejecerá mal, de hecho, en los años ricos y generosos; Cheval Blanc evoluciona excepcionalmente bien. Pero parece ser del dominio común que una buena parte de las botellas se consumen bastante antes que el vino pueda ofrecer toda su majestad.

El Cheval Blanc es capaz de producir, un vino voluptuoso y exótico de una riqueza y de una profundidad fuera de lo común. Sin embargo, en ciertos millésimes, se muestra como uno de los más decepcionantes de los 8 grandes Château de Burdeos. Tanto es así que no ha sido particularmente afortunado en los años 60 y 70. Por el contrario y en revancha y llevando una atención mucho más estricta en los detalles de la vinificación, Jacques Hébrard ha conseguido situar su vino en él más alto nivel durante los años 80. Es necesario citar los 81/ 82/83 que constituyen la más bonita trilogía de la propiedad después de los espléndidos 1947/ 1948 y 1949.ss

Avec Haut-Brion, Cheval Blanc demeure l’un des deux vins les moins chers des “huit grands”.

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